La espiral de violencia en Rosario obliga a mirar a México para no llegar a esa instancia. Los narcos aztecas cuelgan cuerpos sin vida de puentes y árboles.

Hace un par de días, en Fresnillo aparecieron ocho cadáveres semidesnudos colgados de sogas, algunos de un puente, otros de un árbol, en tres sitios distintos de la ciudad. Salvando las distancias pero con puntos que podrían ser coincidentes en un futuro no tan lejano, lo ocurrido en Rosario el domingo pasado cuando un restaurante céntrico fue baleado, y por milagro no hubo muertes, causó un gran impacto en la sociedad porque quedó demostrado que esa modalidad ya no sólo se desarrolla en zonas periféricas en el marco de la lucha entre bandas narco.

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Sólo falta colgar cadáveres (lacapital.com.ar)

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